Un sabor punzante me congela y me golpea
y me envuelve un miedo que me deja hundido en el olvido
y me siento como un niño que de sus padres se ha perdido
Y te busco en el cielo,
y te espero en mi horizonte.
Y tu no llegas y ni te asomas y ni te escucho,
pero te sigo esperando y apareces cuando solo estoy dormido
Y el sabor ahora es solo a larga condena.
lunes, enero 02, 2006
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario